Tenía muchas ganas de aprender, también tenía miedo así que decidí iniciar mi vida sexual con mi hermano mayor, quien si sabe respetarme

Siempre fui un poco mas madura en cuestiones de sexo que las chicas de mi edad. Quizá el tener 3 hermanos mayores influyo en que fuera tan precoz, pero pues no les recrimino nada ya que así como ellos aprendieron sobre el sexo conmigo yo aprendí con ellos a disfrutar y como dar placer a los chicos. Todo empezó cuando en una fría noche de invierno me metí a la cama de mi hermano mayor, Bene, para calentarme. Grande fue mi sorpresa cuando note que estaba desnudo, pero pronto me explico que por cuestiones de comodidad y física era necesario el dormir desnudos bajo las cobijas en las noches frías. Jamás cuestionaría a mi hermano mayor por lo que pronto me quite la poca ropa que traía puesta. Creo mis panties con corazones y una playera de sailor moon y me acurruque en contra de su cuerpo. Jeje ahora que lo pienso pobre adolecente que derrepente se le presento la posibilidad de explorar a una mujer aunque joven finalmente mujer (digo que hubiera hecho cualquier otro chico). Se que trato de luchar contra la calentura y las hormonas, pero lo inevitable sucedió entre mis piernas sentí como algo duro y caliente creció al principio no le di importancia y sólo lo coloque entre mis piernas para que no me estuviera picando en la espalda o las nalgas. Pero al pasar la noche sentí como se movía lentamente y de la punta le salía un liquido que termino mojándome la entrada de mi panochita, haciéndome sentir sensaciones nuevas muy placenteras, pues ahora lo se que esa hermosa cabeza frotaba mi clitoris que con el calorcito y la oscuridad me hicieron quedarme dormida, sólo para despertar cuando sentí como se abrieron los labios de mi vulva y sentir como mi himen cedía a l intruso. Mi carnal me abrazo, me la metió hasta que su huevos chocaron con mi ano y me dio unas buenas sacudidas que aunque no me dolió si me saco uno que otro gemidito, hasta que sentí un liquido caliente que pensé primero eran orines pero como no quería salirme de la cama caliente, rápidamente me hice la dormida otra vez y no le di más importancia. Supongo que me volví a quedar dormida y en el transcurso de la noche mi amante logro limpiar las evidencias. Al día siguiente me desperté entre su brazos e intente con cuidado de no despertarlo tocarme la vagina pues se sentía caliente y un poco regordeta pero no había rastros de la meada que había sentido la noche anterior. Pasaron 10 minutos más y finalmente logre liberarme de su brazos, corrí a ducharme no antes de sentarme a orinar y ver como después de apretar la vagina salió una mezcla de moco rosado… Me duche y regrese a la cama de mi hermano que me esperaba con una sonrisa, me pregunto que cómo había pasado la noche. Yo le conteste que muy bien y que si alguna otra noche sentía frio o me daba miedo meaceptaba otra vez en su cama con él. A lo que rápidamente respondió que si con la condición que en su cama sólo se dormía sin ropa. Yo simplemente le di un beso en los labios. y le susurre que sólo si me la metiera desde principio.